Ecosimple y WWF Colombia revelan el valor del capital natural en la Orinoquía para fortalecer la gestión de áreas protegidas/Ecosimple and WWF Colombia Reveal the Value of Natural Capital in the Orinoquia to Strengthen Protected Area Management

Ecosimple, Parques nacionales Naturales de Colombia (PNNC) y WWF Colombia desarrollaron un ejercicio de valoración integral de servicios ecosistémicos para evidenciar que la naturaleza es un activo estratégico para el desarrollo sostenible.

 

Esta consultoría se realizó entre 2024 y 2025, en el marco del proyecto “Paisajes Integrados Sostenibles de la Orinoquía” (GEF Orinoquía), una iniciativa liderada por el Gobierno de Colombia,  financiada con recursos  del GEF (Fondo Global para el Medio Ambiente), e implementada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Parques Nacionales Naturales de Colombia y la Corporacion Autónoma Regional de la Orinoquía (Corporinoquia),con el apoyo del Banco Mundial como agencia implementadora, y ejecutado por WWF Colombia.

 

El estudio se llevó a cabo en el Parque Nacional Natural (PNN) El Tuparro, en el departamento de Vichada, y el Distrito Nacional de Manejo Integrado (DNMI) Cinaruco, en Arauca, aplicando una metodología de valoración sociocultural, ecológica y económica de los servicios ecosistémicos, alineada con el enfoque de sistemas socioecológicos y con los planes de manejo de ambas áreas protegidas.

La Orinoquía: una región estratégica subrepresentada

 

La Orinoquía colombiana alberga 156 tipos de ecosistemas naturales y concentra cerca del 34% de los humedales de Colombia, lo que la convierte en una región clave para la regulación hídrica, la captura de carbono y la conservación de la biodiversidad.

 

Sin embargo, actualmente solo el 6 % de la región se encuentra bajo alguna figura de protección, a pesar de que el país ha logrado proteger alrededor del 16 % de su territorio terrestre. Este desbalance aumenta el riesgo de transformación acelerada de ecosistemas, pérdida de biodiversidad y mayores emisiones de gases de efecto invernadero.

 

En este contexto, el PNN El Tuparro y el DNMI Cinaruco —que, en conjunto, representan cerca del 5 % de la porción terrestre del Sistema de Parques Nacionales Naturales— fueron priorizados como territorios piloto para demostrar cómo una mejor información puede fortalecer la toma de decisiones y la inversión en conservación en la Orinoquía.

Servicios ecosistémicos: beneficios que conectan naturaleza, cultura y economía

 

Tableros de Monitoreo EBI

La valoración identificó y priorizó servicios ecosistémicos (beneficios) estratégicos como:

  • Regulación y provisión del recurso hídrico
  • Captura y almacenamiento de carbono
  • Provisión de alimentos (pesca, agricultura y ganadería tradicional en el DNMI Cinaruco)
  • Hábitat para especies endémicas y amenazadas
  • Servicios culturales como identidad llanera, prácticas espirituales y turismo de naturaleza

Dimensión ecológica

 

Se construyó un índice de estado de conservación que relaciona coberturas del suelo, degradación, deforestación y susceptibilidad a desertificación con la capacidad de los ecosistemas para proveer servicios clave.

Este índice permite priorizar zonas de alto valor para la conservación y orientar acciones de manejo y restauración en las áreas protegidas.

 

Dimensión sociocultural

 

El proceso involucró comunidades indígenas, familias productoras locales, autoridades y otros actores productivos, reconociendo que el bienestar humano y la conservación están profundamente conectados.

La pesca artesanal, los conucos (o huertas para el autoconsumo), la ganadería tradicional (en el DNMI Cinaruco) y el uso de plantas medicinales dependen directamente de ecosistemas en buen estado de conservación.

 

Dimensión económica

 

El estudio también asignó valores monetarios de referencia a beneficios como la regulación hídrica, la absorción de dióxido de carbono equivalente (CO₂e), la provisión de madera, la pesca y producción agropecuaria (en el DNMI Cinaruco).

 

Estos resultados generaron  insumos técnicos concretos para justificar inversiones públicas y privadas en conservación, pagos por servicios ambientales (PSA), bioeconomía y financiamiento climático en la Orinoquía.

 

De la valoración del capital natural a la acción

 

Uno de los principales aportes de la consultoría es su aplicabilidad práctica y directa. Los resultados fueron diseñados para integrarse en planes de manejo, programas de monitoreo, esquemas de priorización de inversiones y modelos de sostenibilidad financiera de estas áreas protegidas.

 

Cuando logramos comprender y traducir la naturaleza en información útil para la planeación y la inversión, pasamos de ver la conservación como un costo a entenderla como un activo estratégico”, señalan los equipos técnicos de Ecosimple.

 

Con este ejercicio, Ecosimple y WWF Colombia sientan las bases para escalar este enfoque a otras áreas protegidas de la Orinoquía y del país, contribuyendo a la consolidación de un modelo de desarrollo donde la conservación del capital natural sea un pilar del crecimiento económico, la resiliencia territorial y la acción climática.

 

Ecosimple and WWF Colombia Reveal the Value of Natural Capital in the Orinoquia to Strengthen Protected Area Management

 

A technical study conducted in two national protected areas of the Colombian Orinoquia demonstrates that conserving natural capital not only protects biodiversity, but also drives regional economic development, food security, and social well-being.

 

Ecosimple, together with National Natural Parks of Colombia (PNNC) and WWF Colombia, carried out an integrated ecosystem services valuation to demonstrate that nature is a strategic asset for sustainable development. The consultancy was conducted between 2024 and 2025 within the framework of the “Integrated Sustainable Landscapes of the Orinoquia” project (GEF Orinoquia), an initiative led by the Government of Colombia, financed by the Global Environment Facility (GEF), implemented by the Ministry of Environment and Sustainable Development, National Natural Parks of Colombia, and the Regional Autonomous Corporation of the Orinoquia (Corporinoquia), with support from the World Bank as the implementing agency, and executed by WWF Colombia.

 

The study was carried out in El Tuparro National Natural Park (PNN El Tuparro), in the department of Vichada, and the Cinaruco Integrated Management District (DNMI Cinaruco), in Arauca. It applied a sociocultural, ecological, and economic valuation methodology for ecosystem services, aligned with the socio-ecological systems approach and with the management plans of both protected areas.

The Orinoquia: A Strategic Yet Underrepresented Region

 

The Colombian Orinoquia hosts 156 types of natural ecosystems and contains nearly 34% of the country’s wetlands, making it a key region for water regulation, carbon sequestration, and biodiversity conservation.

 

However, only 6% of the region is currently under some form of protection, even though Colombia has protected approximately 16% of its terrestrial territory nationwide. This imbalance increases the risk of accelerated ecosystem transformation, biodiversity loss, and higher greenhouse gas emissions.

 

In this context, PNN El Tuparro and DNMI Cinaruco — which together represent nearly 5% of the terrestrial portion of Colombia’s National Natural Parks System — were prioritized as pilot territories to demonstrate how improved information can strengthen decision-making and conservation investment in the Orinoquia.

Ecosystem Services: Benefits that Connect Nature, Culture, and Economy

 

EBI Monitoring Dashboards

 

 

The valuation identified and prioritized strategic ecosystem services (benefits), including:

 

  • Water regulation and supply
  • Carbon capture and storage
  • Food provision (fisheries, agriculture, and traditional livestock systems in DNMI Cinaruco)
  • Habitat for endemic and threatened species
  • Cultural services such as Llanero identity, spiritual practices, and nature-based tourism

 

Ecological Dimension

 

A conservation status index was developed linking land cover, degradation, deforestation, and susceptibility to desertification with the capacity of ecosystems to provide key services.

This index enables the prioritization of high-value conservation areas and guides management and restoration actions within the protected areas.

 

 

Sociocultural Dimension

 

The process involved Indigenous communities, local farming families, environmental authorities, and other productive actors, recognizing that human well-being and conservation are deeply interconnected.

 

Artisanal fishing, conucos (small-scale subsistence gardens), traditional livestock systems (in DNMI Cinaruco), and the use of medicinal plants all depend directly on well-conserved ecosystems.

 

Economic Dimension

 

The study also assigned reference monetary values to benefits such as water regulation, carbon dioxide equivalent (CO₂e) absorption, timber provision, fisheries, and agricultural and livestock production (in DNMI Cinaruco).

 

These results generated concrete technical inputs to justify public and private investment in conservation, Payments for Ecosystem Services (PES), bioeconomy initiatives, and climate finance in the Orinoquia.

 

From Natural Capital Valuation to Action

 

One of the consultancy’s main contributions is its direct and practical applicability. The results were designed to be integrated into management plans, monitoring programs, investment prioritization schemes, and financial sustainability models for these protected areas.

 

“When we succeed in understanding and translating nature into useful information for planning and investment, we move from seeing conservation as a cost to recognizing it as a strategic asset,” state Ecosimple’s technical teams.

 

Through this initiative, Ecosimple and WWF Colombia lay the groundwork to scale this approach to other protected areas in the Orinoquia and across the country, contributing to the consolidation of a development model in which natural capital conservation becomes a pillar of economic growth, territorial resilience, and climate action.

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